26/11/10

Queda prohibido...


  Te puedes sentir perdida y tenerlo todo… ayer reflexionaba sobre ésto con una amiga. 

  ¿Se puede estar sola y estar rodeada de gente?

  Cuantas caras tiene la soledad, mil y una cara, tan necesaria en ocasiones y tan destructiva en otras.

  A veces duele tanto, que ni el andar diario consigue esconder sus alas traicioneras…

  No es el tiempo de estar sola, deja que te acompañe, que no es momento de andar sola.

  Levántate, lávate la cara, ponte tu mejor traje, sal a la calle y deja la soledad en el cajón de la mesilla, y sácala solo cuando no te haga daño, cuando no duela por dentro, hazla tuya solo cuando quiera ser tu amiga…

  Deja que te cure tus alas… queda prohibido estar sola sin aprender a estarlo…

  A mi amiga...
"Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos,

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que  quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tu ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos,
su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
dejar de dar las gracias a Dios por tu vida,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual"

Pablo Neruda


24/11/10

Realidad o ficción...


  Realidad o ficción… no se que prefiero, la realidad que me rodea cada día o la ficción que vive en nosotros, que buscamos en películas, en canciones, en cuentos de duendes y hadas que cumplen deseos, que hacen que esta estancia en este mundo sea más agradable, mas mágica…

  Hay películas que por un motivo u otro te marcan, te hacen pensar, te alegran, te entristecen,… que mas da lo que provoquen en ti, lo importante es que sacan un sentimiento, bueno o malo, indagan en tus entrañas y te hacen llorar y reír, incluso acelerarte el corazón. De qué hablamos, de ficción o realidad… Pues si algo así provoca todo eso en mí, prefiero la ficción, si no lo encuentro en la realidad.

  Aquí os dejo un cachito de esas películas que excitaron mi alma, y me cargaron de energía…


A mi abuela


Esta entrada es un poco especial, porque dejo aquí algo de mi, algo que escribí un día mas por placer que por necesidad, ahí va, espero que os guste. A ella le gustó o por lo menos eso creo.

Nos dan casi sus vidas, nos regalan historias, cuentos, experiencias que solo poniéndose en su pellejo nos haremos una idea de lo que vivieron.
Quiero hacer un homenaje a mi mayor apoyo, a esa persona que me escucha, que me ayuda, que me quiere de la forma más incondicional, de la forma más valiosa, desde el alma.
Quiero hablar hoy de sus ojos, de esa mirada que se penetra en mi cada vez que me ve, tan infantil y tan llena de vida aun.
Quiero nombrar hoy a la persona que saca fuerzas de donde no las tiene para levantarse de la silla y saludarme cuando me ve llegar con las maletas…
Quiero recordar como llora cada vez que me voy, como no entiende que cada fin de semana tenga que dejarla sentada en su sillón para ir a trabajar, para buscarme la vida fuera de su tierra natal.
Quiero explicarle hoy que no la olvido ni un minuto, que está presente en mis días, en mis decisiones y en mis experiencias.
Quiero decirle que la cuidaré que la querré siempre, que me da la vida que a ella le falta y que me hace ser una persona mejor cada día.
Hoy quiero decirte que te adoro, que te daré todo los besos que me pides y uno más de regalo,…
Estaré muy cerquita tuya, siempre…Te quiero abuela

21/11/10

Crecer contigo...



  A todas las personas que me han hecho ser lo que hoy en día soy, que me ayudaron a crecer y que continuan haciéndolo...

"Hay personas con  las que se crece. Uno no sabría muy bien a que responde el que a su lado nuestro espíritu fructifique y se esponje. No son necesaria, ni estrictamente las mejores, pero resultan determinantes para nosotros. 
  
No se excluye que también podrían serlo para los demás, aunque esto habría de verse. En todo caso, son aire limpio para nuestros fatigados pasos. Da gusto estar con ellas. No es que resulten agradables, aunque eso siempre sea preferible, es que nos convoca, sin necesidad de proponérselo, a lo mejor de nosotros mismos. Es como si su mera presencia, incluso su existencia, nos impulsara a no conformarnos con la mediocridad de muchas de nuestras posibilidades. 
  
Nos desafían a buscar, a perseguir y, sobre todo, a soñar. Bien se sabe que sin afecto no hay modo de crecer. Ni físicamente ni en modo alguno. Bien se conoce que ello implica un trato, un comportamiento, un cuidado, una atención, un conjunto coordinado de detalles. Contigo crezco de modo muy singular, resultan más próximos mis sueños, más viables mis deseos, me atrevo más y soy capaz de desafíos y de riesgos, no apagas ni agostas mis proyectos, me propongo, persigo, no me resigno, no me rindo, me dispongo, me entrego, me doy. 

Crecer es no llegar nunca del todo, no alcanzar de modo definitivo, no darse por acabado o por vencido. Crecer es una acción, no una actividad ni un conjunto de actividades. 

Crecer de verdad no es solo un cambio de tamaño. Implica un atrevimiento. Tal vez el de quererse, tal vez el de querer. 

Contigo es menos difícil."



El reloj parado a las siete...

Como éste es un blog de cuentos, de historias verdaderas y ficticias, de sueños, de locuras,... y por su puesto de Gente Menuda, voy a enseñaros una fábula que a mi me gusta mucho y que siempre me sale cuando tengo que contar un cuento a la vida y a las personas que forman parte de ella, es de Jorge Bucai y se llama "El reloj parado a las siete". 

"En una de las paredes de mi cuarto hay colgado un hermoso reloj antiguo que ya no funciona. Sus manecillas, detenidas casi desde siempre, señalan imperturbables la misma hora: las siete en punto.

Casi siempre, el reloj es sólo un inútil adorno sobre una blanquecina y vacía pared. Sin embargo, hay dos momentos durante el día, dos fugaces instantes, en que el viejo reloj parece resurgir de sus cenizas como un ave fénix.

Cuando todos los relojes de la ciudad, en sus enloquecidos andares, marcan las siete, y los cucús y los gongs de las máquinas hacen sonar siete veces su repetido canto, el viejo reloj de mi habitación parece cobrar vida. Dos veces al día, por la mañana y por la noche, el reloj se siente en completa armonía con el resto del universo.

Si alguien mirara el reloj solamente en esos dos momentos, diría que funciona a la perfección… Pero, pasado ese instante, cuando los demás relojes acallan su canto y las manecillas continúan su monótono camino, mi viejo reloj pierde su paso y permanece fiel a aquella hora que alguna vez detuvo su andar.

Y yo amo ese reloj. Y cuanto más hablo de él, más lo amo, porque cada vez siento que me parezco más a él.

También yo estoy detenido en un tiempo. También yo me siento clavado e inmóvil. También yo soy, de alguna manera, un adorno inútil en una pared vacía.

Pero disfruto también de fugaces momentos en que, misteriosamente, llega mi hora.

Durante ese tiempo siento que estoy vivo. Todo está claro y el mundo se vuelve maravilloso. Puedo crear, soñar, volar, decir y sentir más cosas en esos instantes que en todo el resto del tiempo. Estas conjunciones armónicas se dan y se repiten una y otra vez, como una secuencia inexorable.

La primera vez que lo sentí, traté de aferrarme a ese instante creyendo que podría hacerlo durar para siempre. Pero no fue así. Como a mi amigo el reloj, también a mí se me escapa el tiempo de los demás.

Pasados esos momentos, los demás relojes, que anidan en otros hombres, continúan su giro, y yo vuelvo a mi rutinaria muerte estática, a mi trabajo, a mis charlas de café, a mi aburrido andar, que acostumbro a llamar vida.

Pero sé que la vida es otra cosa.

Yo sé que la vida, la de verdad, es la suma de aquellos momentos que, aunque fugaces, nos permiten percibir la sintonía con el universo.

Casi todo el mundo, pobre, cree que vive.

Solo hay momentos de plenitud, y aquellos que lo sepan e insistan en querer vivir para siempre, quedarán condenados al mundo del gris y repetitivo andar de la cotidianeidad.
Por eso te amo, viejo reloj. Porque somos la misma cosa tú y yo."



20/11/10

Erase una vez...

"Esta es la frase sacramental con la que empiezan todos, o al menos casi todos, los cuentos y leyendas inventado o compilados por los mejores cuentistas de todo los tiempo: los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen,...
Y todos esos cuentos, todas esas leyendas, tienen como protagonistas, o como personajes más o menos secundarios, a Hadas, Gnomos, Enanos, etc.
Cierto es que las narraciones no presentan mas que argumentos de pura ficción, pero ¿basta esto para negar absolutamente la existencia real de las Hadas y demás Gente Menuda? ¿De dónde sacaron esos hombres, esas existencias, tan celebrados cuentistas? ¿De la ficción o de la realidad?
Yo creo en las hadas... "

Así comienzo mi blog personal, cerca de la gente menuda, de esos pequeños personajes que de niña me cargaban de ilusión y de fantasía. Porque los seres humanos vivimos en un mundo de formas, mientras que la Gente Menuda vive en un mundo  de vida... YO CREO EN LAS HADAS, YO CREO, SI CREO